6 lecciones de marketing que nos da Justin Timberlake

A no ser que durante el último mes hayas vivido en un refugio nuclear, de seguro conocerás Can’t stop the Feeling, el single con el que Justin Timberlake ha roto el silencio musical que comenzó hace aproximadamente 3 años. La canción es el tema central de Trolls, película animada de Dreamworks, y en apenas un mes se ha convertido en el viral de moda. Hoy voy a analizar por qué ha sido así y repasar algunas cosas que, como marketeros de bien que somos, deberíamos aprender de la que se perfila como indiscutible canción del verano 2016 – y si me apuras, del otoño / invierno-. Pero lo primero es lo primero: aquí tienes el videoclip para que entiendas de qué voy a hablarte.

Lección 1 – Lo emocional vende

justin-timberlake

Si algo desprende Can’t stop the feeling – y su videoclip – es positivismo y buena onda. A todos nos gusta pasarlo bien, disfrutar y desinhibirnos cuando se dan las circunstancias que lo permiten. El videoclip precisamente juega con lo emocional mostrando a gente disfrutando de la música, de manera espontánea, y muy importante: sin importarles el qué dirán, sin miedo al ridículo y con mucho sentido del humor.
Pregunta: Al escuchar una canción pegadiza en la que la gente se lo pasa bien, ¿qué es lo que desearás inmediatamente? ¡Bingo! ¡Pasarlo igual o mejor de bien que ellos! Los humanos somos así de primarios, amigos…

Lección 2 – Lo cotidiano llega

No es casualidad que Justin haya elegido el típico centro comercial USA para enmarcar la “acción” del videoclip de Can’t stop the feeling. ¿Hay algo más cercano y que forme parte del día a día de cualquier persona en este mundo que hacer la compra o que ir a trabajar? La respuesta es clara, ¿verdad?

Si a esto le unimos la segunda parte de estrategia ya no hay quien se resista. Como he comentado al principio la canción es el tema central de Trolls, nueva producción animada de Dreamworks. ¿Y si pusieramos a los actores que dan voz a los personajes a bailar como si no hubiera mañana presentándoles como gente de a pie y no como las superestrellas de Hollywood que son? ¿Alguien en la sala ha cantado línea? 😉

Todo esto le sirve a Justin para preparar el terreno ideal: un ambiente de cotidianidad y cercanía que a todo el mundo agrada y le es familiar. Si a esto le sumamos gente corriente actuando como tal, ya casi tenemos el cartón ganador del bingo. Sólo falta la…

Lección 3 – Pon nombre a la gente anónima y dejará de serlo

personajes-cant-stop-the-feeling
Justin se las sabe todas. Por esa misma razón al final del videoclip nos presenta a las personas que le han acompañado durante los 4 minutos de canción y que tanto han disfrutado. Ya no son personas anónimas. Son Cazzey, el empleado de la gasolinera, Dennis, el encargado del supermercado, Stevie el barbero o John, el hypster que trabaja en la tienda de electrónica. ¡Se nota que Justin es un aventajado del marketing y sabe lo que nos gusta a nosotros una historia, o sea, el storytelling!

Lección 4 – La felicidad no entiende de edades

¿Por qué ponernos barreras a la hora de definir a quién nos dirigimos con nuestra canción? Can’t stop the feeling es un himno a la alegría, al buen rollo, al sentido del humor y al talante positivo. No importa la edad, el espíritu es lo que cuenta. Y a eso nos invita Justin: a pasarlo bien. La única condición es quererlo. Entonces sólo tenemos que hacer lo que dice la canción: dejarnos llevar, no contenernos y…¡bailar, bailar, bailar! Más claro, el agua.
comunicacion-diseño-marketing
Y por si no ha quedado suficientemente claro Justin aparece en el vídeo acompañado de un grupo de gente que pretende representar la variedad de la población global por medio de sus edades, razas o sexos. ¡Que nadie se sienta fuera! ¡Todo el mundo está invitado a la fiesta!

Lección 5 – A un influencer le siguen allá donde vaya


Resulta curioso que un artista como Justin decidiera presentar su nuevo single en Eurovisión después de 3 años de silencio. Pero ahora queda claro que la jugada ha sido perfecta: es un artista conocido a nivel mundial aunque quizá en Europa necesitara dar un toque de atención. ¿Se os ocurre mejor escenario para presentar un tema tan festivo y desenfadado que Eurovisión? A mi no, la verdad.

Por otra parte, en Estados Unidos Eurovisión no es precisamente un evento, no digo ya popular, sino conocido. Pero quizá su (masivo) público estadounidense preste atención a ver “qué es eso de Eurovisión” si Justin Timberlake lo ha elegido para hacer el estreno mundial de su nuevo material musical. Supongo que las cifras económicas del acuerdo llevarían varios ceros al final pero ha sido un win-win en toda regla: todos ganan y Eurovisión nunca contó con un influencer de su talla.

Lección 6 – Pon una coreografía en tu vida y deja que las redes sociales hagan el resto

viral-cant-stop-the-feeling
Si en el verano de 2014 nos aburrimos de ver cómo los famosos se echaban cubos de agua para apoyar el ELA, parece que 2016 va a ser el verano de los vídeos de famosos y no famosos versionando este hitazo de Justin. Ya tenemos la versión con personajes Disney – gente disfrazada, nada de un simple montaje de escenas de películas – , otra en la que nos enseñan la coreografía para presumir cual Tony Manero, otra protagonizada por lo mejores bailarines de Toronto promocionando la ciudad como capital de la diversidad, un vídeo al más puro estilo videojuego ochentero, e incluso las modelos de Victoria Secret se han marcado su versión. Nadie quiere quedarse fuera del fenómeno global.

¿Y tú? ¿Has encontrado algún vídeo que merezca la pena ver? Cuéntamelo en los comentarios 😉

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Show Buttons
Hide Buttons