Dale pegamento a tu web para convertir las visitas en clientes

Secuestra su atención para que te recuerden y acaben comprando

Te lo pongo fácil: te regalo un audio con las 6 claves para convertir tu web en un atrapa-clientes.

¿Pegamento?

¿Secuestrar?

Es posible que pienses que se me ha ido la pinza.

Pues no. Tengo la cabeza muy en su sitio.

Mira, todavía hay quien piensa que tener una web ahí puesta ya es suficiente para vender.

Olvida un pequeño detalle: estamos en 2023, no en 2001. Hasta el negocio más mindundi tiene su sitio web.

¿Qué pasa?

Que la peña llega a tu web y por donde vino: se va.

Eso es porque la gente entra a tu web y:

  • La página no carga rápido. Y la gente se va.
     
  • Ve 27 botones, no sabe qué hacer. Y se va.
     
  • Lee palabras que desconoce. Como CMYK, storytelling, branding o llamada a la acción. Y se va.

  • No dejas claro ese problemilla que le puedes solucionar. Y se va.

  • Les importa un pepino lo que les cuentas. Y se va.
     

Por donde vino. Se va.

Y como la gente se va: 

  • No recibes formularios.

  • Las suscripciones a tu newsletter se estancan.

  • No te entran nuevas reuniones de venta.

  • En resumen: estás perdiendo dinero.

A tu web le falta pegamento

Mira. Déjame tu email y te cuento cómo dar un toque pegajoso a tu web.

Te voy a mandar un audio con las 6 claves para que:

– Quien llegue a tu web no tenga ganas de salir corriendo.

– Se quede navegando.

– Y acabe haciendo eso que tú quieres.

Además te enviaré un par de mails semanales (que vas a desear que sean 4 o 7) con estrategias para retener a tus visitantes. Así, por la cara.

Si tu web solo habla de ti, con términos técnicos y más caminos que un libro de “Elige tu propia aventura”: necesitas un toque sticky

– Sti… ¿queeé? 

Vale. Empecemos por el principio. 

Una web sticky es la que retiene, la que engancha al visitante, la que habla en su idioma

La que se pega como un chicle a su cabecita.

Pero, sobre todo, consigue ESO que quieres de tu cliente. Puede ser:  

  • Dejar su email.
     
  • Agendar una reunión de valoración.
     
  • Enviar un formulario de contacto. 

Lo que se te ocurra. Pero solo una cosa. 

Porque una web no es la lámpara maravillosa. Ni tú eres Aladino.

Aquí no hay tres deseos.

Céntrate en lo importante.  

Y para conseguirlo: lo que se ve tiene que estar alineado con lo que se lee.

Texto e imagen deben formar equipo. Como Aladino y el genio.

La retención: clave para una relación duradera

Quizá estés pensando:

– A ver, la gente ya sabe que existo por mi contenido en redes.
Además estoy bien posicionado en Google. 

o

– Tengo una base de más de mil contactos en mi newsletter.
Les escribo cuando puedo para venderles mis servicios y productos.

¡Houston llamando a la tierra! 

Cuando alguien deja su email en tu web no es para:

– Que les vendas a cascoporro cuando a ti te cuadra

o

– porque tienes una época baja de proyectos.

Nooop. 

Lo hacen para:

– Que les cuentes cositas interesantes. Interesantes para ellos, no para ti.

– Que les entretengas y les aportes sin ser un chapas ni un charlatán de feria. 

En definitiva, te están diciendo que quieren una relación más cercana vía mail.

Que quieren rollito, vamos. 

Luego, si acaso, ya te comprarán cuando se lo pongas en bandeja (de entrada). 

Pero nadie compra “porque sí”. Compra a quien le da confianza. Y te la tienes que currar. 

 

Truqui – consejo: para conseguirlo, potencia la retención. Ese pegamento que le falta a tu web.

Estás a un paso de convertir tu web en algo pegajoso

Escribe tu mail aquí debajo y te envío el audio que lo cambiará todo.

Depende de ti.

* Si te molestan expresiones como «la peña, truqui-consejo o la vecina del quinto», no te apuntes.